Probablemente a estas alturas, quedan pocas dudas de que el abuso sexual infantil constituye uno de los traumas psíquicos más intensos y de que sus consecuencias son sumamente destructivas para la estructuración de la personalidad.
Las variables a considerar para evaluar las consecuencias del abuso sexual están ligadas a:
- El tiempo trascurrido desde el inicio de los acercamientos.
- El tipo de parentesco o de relación con el / perpetrador.
- Tipo de conducta abusiva.
- Reacción el entorno ante los hechos.
- Sostén familiar y social con el que cuente el menor
El principal indicador es el relato que hace la niña o el niño victimizados .Por la importancia que revisten una recepción y una evaluación adecuadas del mismo, los indicadores tanto físicos como psicológicos
Indicadores psicológicos
Uno de los enlistados más significativos de conductas asociadas al abuso sexual infantil es el sugerido por especialistas de la salud mental:
- Actitudes de abierto sometimiento
- Conductas agresivas con tendencia a externalizar el conflicto.
- Comportamiento seudomaduro o sobre adaptado.
- Indicios de actividades sexuales
- Juegos sexuales persistentes e inadecuados con niños de la misma edad con juguetes o con sus propios cuerpos, o conductas sexualmente agresivas con los demás.
- Compresión detallada o inapropiada para la edad de comportamientos sexuales.
- Permanencia prolongada en la escuela.
- Dificultad para entablar amistades.
- Desconfianza en especial con personas especiales.
- Conductas moralistas.
- Conductas hipersexuadas.
Indicadores físicos específicos
- Lesiones en zonas genital y /o anal
- Sangrado por vagina y/ o ano
- Infecciones genitales o de trasmisión sexual
- Embarazos
- Cualquier indicador antes mencionado, junto con hematomas o excoriaciones en el resto del cuerpo, como consecuencia del maltrato físico asociado.
- Lesiones en la zona genital y /o anal se refiere a desgarros recientes o cicatrízales del himen, diámetro himeanal mayor que 1 cm.
Indicadores físicos inespecíficos
Son aquellos trastornos orgánicos que no tienen una relación causal con el abuso, pero que están estrechamente relacionados a situaciones de estrés como trastornos psicosomáticos, dolores abdominales recurrentes y los dolores de cabeza sin causa orgánica, trastornos de la alimentación