ADOLESCENTES Y DROGADICCIÓN
(Factores de Riesgo y Protección)

En la actualidad el consumo de drogas se ha convertido en un problema de salud pública y social. Resulta alarmante la aparición de sustancias cada vez más accesibles, potentes y adictivas, así como el hecho de que la edad de inicio de consumo se ha reducido.
En el libro “Niños, adolescentes y adicciones” publicado por Centro de Integración Juvenil (CIJ) en el año 2005, se reporta que en el año 2003 más de la mitad de los pacientes que habían acudido a tratamiento habían iniciado el consumo de alguna sustancia adictiva entre los 8 y los 15 años de edad.
Es durante la adolescencia que las oportunidades para el abuso de sustancias se incrementan de manera considerable, esto suele deberse a que cuando el ser humano llega a la etapa de la adolescencia se enfrenta a una serie de cambios físicos, emocionales, sociales y conductuales, es una etapa de transición en la cual se deja de ser niño, pero sin embargo todavía no se es adulto. El adolescente se encuentra en constante cambio, comienza a construir su identidad y busca adaptarse a nuevos grupos, contextos y responsabilidades lo cual puede generar angustia y preocupación.
La familia es el punto de referencia primario del adolescente, sin embargo en esta época el grupo de iguales (amigos) comienza a tomar una mayor importancia; pues llegan a sentirse identificados y “comprendidos” al encontrarse con ellos. Es en este transcurso cuando los adolescentes comienzan a adoptar actitudes, conductas y valores que son acordes a los de sus grupos, aunque en la mayoría de los casos no concuerdan con los de su familia.
El abuso de drogas legales como el alcohol y tabaco constituye para muchos jóvenes el primer contacto para el consumo de drogas ilegales.
La influencia de compañeros mayores, quienes pueden ser ya consumidores habituales, y la participación en actividades grupales durante las que se consumen alcohol y otras drogas, pueden ser algunos de los contextos que favorecen el abuso de estas sustancias.
El consumo de sustancias no se debe a una sola causa, para que se presente dicho consumo el adolescente debe de estar expuesto a diversos factores de riesgo, los cuales lo convierten en un sujeto vulnerable.
A continuación se mencionan algunos factores de riesgo:
- Individuales e interpersonales: Baja autoestima, depresión, búsqueda de nuevas e intensas emociones, agresividad, problemas de conducta, timidez, rebeldía, poca atención, aislamiento y bajo rendimiento escolar.
- Presión de los compañeros de grupo: Asociación con individuos que usan drogas ilegales, fracaso en la educación, reuniones con compañeros que abusan del alcohol y otras sustancias, presión del nuevo círculo de amistades para consumir drogas, pandillerismo.

- Familiares: El que uno o ambos padres sean usuarios de drogas (legales o ilegales), falta de límites, pocas o nulas consecuencias a conductas de rebeldía, relaciones conflictivas, poco acercamiento entre los miembros de la familia, tensión y alteraciones causadas por el divorcio, bajos ingresos, pérdida de algún integrante, problemas de pareja, rechazo de los padres a los hijos.

- Escolares: escuelas con tolerancia al pandillerismo, escuela con escala de valores baja, ambiente escolar con pobre motivación, falta de un programa integral para resolver el fracaso académico, Bullying.
- Comunitarios: Altos índices de delitos, fácil disponibilidad de drogas, tolerancia al alcohol y tabaco, desigualdad económica, faltade oportunidades de empleo, inseguridad.
El inculcar valores a los adolescentes les ayuda a decir “no” al uso de alcohol, tabacoy otras sustancias. Centros de Integración Juvenil proponen una lista de diez sencillos Factores de Protección que pueden ayudar a permear a nuestros adolescentes de comenzar con consumo de sustancias.
- Habla con tus hijos acerca del alcohol y otras drogas. Ayuda a cambiar ideas sobre el hecho de que “todas las personas ingieren alcohol o fuman tabaco”, dialoga con tus hijos sobre la responsabilidad que implica el consumir cualquier sustancia.
- Escucha atentamente a tus hijos. Ellos compartirán sus experiencias si demuestras estar escuchando atenta y activamente cuando se acercan a conversar, si te habla sobre un tema que te molesta mantén la calma y conoce su postura, si se le comienza a regañar o gritar inmediatamente el muchacho difícilmente acudirá nuevamente a ti.
- Ayuda a tus hijos a sentirse bien con ellos mismos. Tus hijos se sentirán bien cuando reconozcas sus esfuerzos y logros; reforzará su autoestima si hace observaciones a sus acciones y no a ellos como personas. Por ejemplo: en lugar de decir “eres un flojo” es más conveniente decir “me gustaría que te levantaras más temprano”.
- Ayuda a tus hijos a desarrollar valores firmes y adecuados. Si tus hijos tienen valores firmes y adecuados, tendrán la suficiente fuerza y entereza para decir “NO”. El delegar ciertas responsabilidades aporta cimientos firmes en el desarrollo de los valores.

- Da un buen ejemplo. Los hábitos y las actitudes que tú tengas influirán más fuertemente en el adolescente, que todas las palabras o consejos que le puedas dar. Se sugiere ser congruente con lo que dice y con lo que hace.
- Ayuda a tus hijos a manejar la presión del grupo. Los adolescentes que han aprendido a ser respetuosos, cariñosos y seguros de sí mismos tendrán muchas más probabilidades de afrontar la presión negativa del grupo.

- Establece reglas familiares. Es muy útil establecer reglas específicas en casa, desde las actividades que desempeñará cada miembro, horarios de llegada, permisos, etc. Así como consecuencias positivas y negativas ante el cumplimiento o incumplimiento de dichas reglas.
- Fomenta las actividades sanas y creativas. Los pasatiempos, los trabajos escolares y otro tipo de actividades recreativas ayudaran a combatir el aburrimiento del adolescente y prevenir el uso de sustancias.
- Promueve las reuniones periódicas de un grupo de padres. Únete a otros padres, conversa sobre la prevención de adicciones, esto le ayudará a comparar y a reforzar la conversación familiar dentro de su hogar.
- Infórmate qué debes hacer si tiene algún problema relacionado con el consumo de drogas. Aprende a reconocer los signos relacionados con el uso de sustancias. Si lo crees necesario, no dudes en solicitar ayuda inmediatamente.
Debemos recordar que los adolescentes usan drogas por varias razones que tienen que ver con cómo se sienten ellos con ellos mismos, cómo se llevan con otros y cómo viven. Sin embargo hoy en día se sabe más acerca de los trastornos adictivos, así como la manera más eficaz para prevenirlos y tratarlos para beneficio de la sociedad en general y de los jóvenes en particular. Como padres podemos evitar el avance de dicho problema estableciendo vínculos afectivos fuertes con nuestros hijos y normas de conducta hacia el alcohol y otras drogas, orientándolos y enseñándoles valores éticos y morales.

